¿Cómo es Escorpio en el amor?
Actualizado el
Escorpio se compromete despacio y, una vez adentro, no suelta. Es agua fija, siente con intensidad y lo tibio le cuesta. Cuando confía, es de los signos más leales del zodiaco. La tensión está en que quiere conocerte por completo mientras guarda mucho de sí, y esa diferencia entre lo que pide y lo que muestra confunde.
Esta página habla de Escorpio en general, del Sol. Lo que eres tú, y cómo amas tú, está en tu carta completa.
Lo que guarda donde nadie mira
Escorpio está regido por Plutón, y por Marte en la astrología tradicional. Ama con una intensidad que no siempre se ve. En las primeras salidas puede parecer tranquilo, hasta distante, mientras por dentro ya está decidiendo si vale la pena quedarse.
Meses después de conocerte, buscas un billete en su billetera y encuentras la entrada del cine de la primera cita, doblada en cuatro. Nunca te lo contó, y es probable que tampoco te lo cuente ahora. Así funciona su cariño, guarda lo importante donde nadie lo ve.
Y prefiere tu versión de las tres de la mañana a la de la cena elegante. Le interesa cómo eres con fiebre o después de una mala noticia. Para Escorpio la intimidad se mide por lo que le muestras a él y a nadie más, y eso vale más que cualquier plan bonito.
Cuando baja la guardia
Escorpio se siente seguro cuando lo que dices y lo que haces coinciden. Si cuentas tú primero lo incómodo, antes de que se entere por otro lado, su confianza crece mucho. Un «me escribió mi ex, prefiero que lo sepas por mí» le dice más que diez «te quiero».
También necesita que su intensidad tenga lugar. Que nadie le conteste «estás exagerando» el día que por fin habla de lo que siente. Escorpio tarda en ponerle palabras a una emoción, y si la primera vez se la minimizan, la próxima se la guarda.
Lo que más lo asusta es quedar expuesto. Que algo que mostró en confianza termine como chiste en una reunión, o que la relación se enfríe sin que nadie lo diga. Una pelea fuerte, para Escorpio, se puede reparar. La indiferencia le hace sentir que ya perdió.
Plutón, Neptuno y la Luna dentro de Escorpio
Un Escorpio de los primeros días del signo tiene a Plutón en su decanato, su regente dos veces. Es el que después de una ruptura importante se muda o se corta el pelo y reaparece meses más tarde como otra persona. Cuando ama hace lo mismo al revés y reorganiza su vida entera alrededor de esa relación.
Si el Sol cae en el tramo central, el decanato es de Neptuno, por Piscis, y la intensidad se vuelve intuición. Este Escorpio sabe que estás triste por cómo escribiste «ok». Te manda una canción sin explicar por qué y necesita ratos juntos en silencio, sin que nadie tenga que contar nada.
Al cierre del signo el decanato pasa a la Luna, que viene de Cáncer, y Escorpio se vuelve hogareño. Cocina cuando tuviste un mal día y conoce la historia de tu familia mejor que algunos primos. Lo que construyeron juntos lo defiende con firmeza.
Agua con agua, y los que hablan otro idioma
Con Piscis, Escorpio descansa. Los dos sienten antes de hablar, y una noche viendo una película sin comentar nada puede ser de las mejores de su semana. Con Cáncer comparte la necesidad de una casa propia y con la puerta cerrada, y ahí la lealtad se da por descontada.
Tauro, enfrente en la rueda, le ofrece algo que Escorpio no tiene, una calma que no pide explicaciones. Virgo y Capricornio suelen ser gente que cumple lo que dice, y para un signo que desconfía de las palabras eso pesa mucho.
El fuego y el aire le exigen más traducción. Un Géminis quiere hablar de lo que pasó mientras Escorpio todavía lo está sintiendo, y un Aries ya se olvidó de la pelea cuando Escorpio recién empieza a digerirla. Con otro fijo, como Leo o Acuario, sobra la lealtad y sobra la terquedad, porque ninguno quiere ceder primero.
Lo que tu Sol no cuenta
Esta página habla del Sol en Escorpio. Tu carta tiene otros planetas que tiran para otro lado, y a veces son ellos los que deciden cómo amas.
Un Escorpio con Ascendente en Libra llega a la primera cita sonriente y conversador, y la intensidad aparece recién cuando hay confianza. Otro con la Luna en Sagitario necesita más aire y más risa de lo que este retrato sugiere. Venus y Marte agregan lo suyo, y el Ascendente solo se puede ubicar sabiendo a qué hora naciste.
Eso es lo que te escribo en la Carta Natal. Reviso la carta entera, armada con tu nacimiento al minuto, y te escribo sobre tu forma de querer, que no tiene por qué coincidir con la del Escorpio de esta página.
